La historia de la Puerta Mágica Nube
Dicen que cada diente de leche guarda un recuerdo.
El primero que se movió, aquella caída en el parque, una carcajada enorme, el primer día de colegio… Pequeños momentos que los niños olvidarán algún día, pero que el Ratoncito Pérez nunca quiere perder.
Por eso creó la Puerta Mágica Nube.
Detrás de ella se encuentra un lugar muy especial: el Archivo de los Sueños, donde Pérez guarda los recuerdos de todos los niños.
Cuando se cae un diente, hay que colocarlo con cuidado en el Guarda Dientes antes de ir a dormir.
Durante la noche, la Puerta Nube comienza a hacer su magia.
El recuerdo escondido dentro del diente atraviesa la pequeña ventana y viaja hasta el Archivo de los Sueños. Allí queda guardado para siempre dentro de una diminuta nube con el nombre de su dueño.
A la mañana siguiente, el diente puede haber desaparecido y, en su lugar, aparecer una pequeña sorpresa.
Pero lo verdaderamente importante ya está a salvo:
un pedacito de su infancia que nunca se perderá.
Y cuentan que, cuando un niño tiene un sueño especialmente bonito, es porque una de esas pequeñas nubes ha regresado durante unos minutos para recordarle una de sus aventuras.
Puerta Mágica Nube
Cada diente guarda un recuerdo. Cada recuerdo merece un lugar donde vivir.



















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